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Una
joya del teatro visual, impactante por su frescura, su originalidad
en los temas y por la tremenda energía de los actores... una
mezcla hilarante y electrizante de mimo, danza y bufonadas, dejando
al público dividido entre la carcajada y el sobrecogimiento
ante las habilidades físicas de los actores. En el escenario
dos hombres, vestidos con tutús color melocotón, están
encerrados en una habitación en la que únicamente hay
una sábana sucia, una cuerda, una caja de embalaje y una escoba... |
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